El pánico se apoderó de la escuela N° 1-212 Antonio Zinny, ubicada en el corazón de Luján de Cuyo. En menos de una semana, la institución recibió dos amenazas de tiroteo, lo que generó un clima de temor entre los padres y alumnos. El colegio se encuentra en la calle Paso de los Andes 319, a solo dos cuadras de la plaza departamental.
El primer incidente ocurrió el pasado lunes 20 de abril, cuando las autoridades escolares descubrieron una inscripción intimidatoria en el baño de varones alrededor de las 15 horas. Ante esta situación, el equipo directivo activó de inmediato los protocolos de seguridad y dio aviso a la Dirección General de Escuelas (DGE) y al Ministerio de Seguridad.
Padres en alerta y ausencia de alumnos
La preocupación de las familias es tan alta que algunos padres decidieron dejar de enviar a sus hijos a clases desde el pasado martes por temor a que las amenazas se cumplan. Los tutores aseguran que, a pesar de los comunicados, existe una ausencia de vigilancia policial efectiva en las inmediaciones del edificio.
Ante la falta de respuestas que consideren suficientes, un grupo de padres analiza autoconvocarse para exigir la presencia policial en el establecimiento. El miedo se intensifica debido a que se trata de la segunda advertencia en menos de una semana de clase.
Nuevas reglas de seguridad: prohibido llevar mochilas
Para intentar controlar la situación, la dirección del establecimiento implementó medidas estrictas. A partir de ahora, y hasta nuevo aviso, los estudiantes no pueden asistir con mochilas. Solo se les permite ingresar con carpetas y cartucheras para facilitar la revisión y supervisión del entorno escolar.
Además, se reforzaron las rondas de inspección y se creó un registro supervisado de quiénes entran y salen de los baños durante las horas de clase. Estas acciones buscan identificar a los posibles autores de los mensajes y evitar que ingresen objetos peligrosos a las aulas.

Desde la escuela confirmaron que ya se realizó la denuncia penal en la oficina fiscal correspondiente. Según informaron las autoridades judiciales, se han registrado casos similares protagonizados por menores de 12 años, a quienes se los interroga, al igual que a sus progenitores o tutores. Posteriormente, la Justicia determina si corresponde aplicar una sanción a los adultos, ya sea una multa u otra medida, por la alteración del orden público.
Finalmente, las autoridades de la escuela Zinny pidieron a las familias mantener la calma y dialogar profundamente con los niños sobre las graves consecuencias legales de estos actos. Se puso a disposición acompañamiento profesional para brindar auxilio psicológico a los alumnos que manifiesten miedo o inquietud por estos hechos de intimidación pública.







