Las autoridades del Hospital Schestakow salieron a responder públicamente a las denuncias que en las últimas horas generaron preocupación en el Sur mendocino sobre un posible deterioro en el funcionamiento de la Unidad Coronaria. Desde la conducción del nosocomio aseguraron que el servicio trabaja con total normalidad y negaron cualquier versión vinculada a un cierre o interrupción de prestaciones.
La Directora Ejecutiva del hospital, Gabriel Funes, rechazó las afirmaciones realizadas por el legislador provincial Germán Gómez y por el gremio AMPROS, quienes habían advertido que atrasos en pagos a profesionales médicos podían poner en riesgo servicios esenciales del principal hospital público del Sur provincial.
Las declaraciones encendieron alarmas en una amplia región, ya que el Schestakow no solo atiende a vecinos de San Rafael, sino también a pacientes derivados desde General Alvear y Malargüe, siendo uno de los centros sanitarios más importantes de la zona.
En respuesta a las versiones difundidas, Funes buscó llevar calma y afirmó que la Unidad Coronaria continúa funcionando con normalidad.
“Lo primero es transmitir tranquilidad y serenidad a toda la comunidad. La Unidad Coronaria está trabajando y el lunes tuvo el 100% de ocupación de camas”, sostuvo la funcionaria.
Además, remarcó que el área lleva una década en funcionamiento y descartó cualquier posibilidad de cierre. Según explicó, no existe ninguna decisión ni intención de discontinuar el servicio.
La directora también cuestionó que tanto el gremio como el legislador hayan hecho públicas sus denuncias sin antes acercarse al hospital para interiorizarse sobre la situación.
“Ni el AMPROS ni el legislador que usted menciona se acercaron a hablar conmigo”, señaló, al tiempo que los invitó a recorrer las instalaciones del nosocomio para conocer la realidad operativa del establecimiento.
Desde la conducción interpretaron que parte de la polémica se generó por información parcial o por interpretaciones erróneas respecto del funcionamiento administrativo interno.
Funes destacó además el rol estratégico que cumple el hospital en toda la región. Indicó que la Unidad Coronaria del Schestakow es la única activa en el Sur mendocino y que no existe una prestación similar en el ámbito privado.
Incluso aseguró que, lejos de derivar pacientes, el hospital recibe personas provenientes de clínicas privadas cuando la situación lo requiere, lo que demuestra la centralidad del servicio en materia sanitaria.
Respecto al planteo sobre supuestos atrasos salariales, la directora explicó que no existen profesionales trabajando sin cobrar sus haberes mensuales. Según indicó, los sueldos se liquidan normalmente, pero algunas prestaciones extraordinarias o coberturas eventuales deben atravesar un proceso administrativo específico antes de ser abonadas.
Detalló que cuando surge una ausencia o una necesidad puntual de cobertura médica, se recurre a un sistema de eventualidad. Ese mecanismo requiere autorizaciones, controles y justificaciones internas, por lo que puede demorar más tiempo.
“Ese es el atraso del que se habla: el proceso administrativo. No es que están sin cobrar”, aclaró.
Las versiones sobre una posible crisis hospitalaria generaron fuerte inquietud en el Sur provincial, especialmente por tratarse del principal centro de alta complejidad de la región. La posibilidad de afectación en la Unidad Coronaria despertó preocupación entre vecinos y pacientes.
Sin embargo, desde el hospital insistieron en que la atención está garantizada, que no hay servicios cerrados y que la estructura continúa operando normalmente.
Desde la dirección del Hospital Schestakow reiteraron que las puertas están abiertas para cualquier dirigente, entidad o representante que desee conocer el funcionamiento interno del establecimiento y remarcaron que la prioridad sigue siendo sostener la atención sanitaria de miles de mendocinos del Sur provincial.








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