El Gobierno nacional impulsa una reforma laboral que incorpora un banco de horas, un sistema que redefine la jornada tradicional. Cómo funcionaría.
Uno de los puntos centrales del proyecto de reforma laboral es la flexibilización del esquema de trabajo mediante la aplicación del “banco de horas”, un sistema que permitiría una distribución más flexible de la jornada, adaptada a los momentos de mayor demanda de cada empresa.Según el borrador más actualizado del texto que enviará el oficialismo al Congreso, la iniciativa habilitará la posibilidad de que las empresas puedan firmar acuerdos con los trabajadores sobre horas extraordinarias.
El banco de horas permite que el trabajador acumule tiempo adicional en días de alta carga laboral y lo compense con francos o jornadas más cortas cuando la actividad baja.
El Gobierno incluyó en el proyecto de reforma laboral la creación de un “banco de horas”, un sistema que ya funciona en distintos países del mundo y que apunta a dar mayor flexibilidad en la organización del trabajo. El mecanismo permitiría que las horas trabajadas de más en un día se compensen con tiempo libre en otro momento o se acumulen para utilizarlas luego como días de descanso.
A diferencia del régimen actual, en el que las horas extras se pagan con un recargo del 50% o 100%, la reforma establece que dentro del banco de horas la compensación puede hacerse de dos maneras:
Con pagos adicionales, pero menores a los recargos tradicionales.
Con tiempo libre, según lo acuerden las partes.
El modelo exige que el acuerdo sea voluntario y por escrito, e incluye la obligación de contar con un sistema de registro claro y verificable para controlar las horas trabajadas.
La autoridad laboral conservará facultades para fiscalizar descansos diarios, semanales y el respeto a los límites legales de jornada.
El artículo 197 bis del proyecto establece que los convenios colectivos podrán definir mecanismos como:
Banco de horas.
Régimen de horas extras.
Francos compensatorios.
Siempre deberán respetarse las 12 horas mínimas de descanso entre jornadas y los límites propios de cada actividad.
El sistema permite redistribuir hasta el 10% de la jornada anual, que debe compensarse dentro del plazo fijado por convenio o contrato (o 12 meses si no está especificado).
Desde 2019 se exige un registro diario de jornada.
También existe una bolsa de horas para cuidado familiar, aplicada principalmente en el sector público.
El “Arbeitszeitkonto” ofrece modelos a corto y largo plazo.
Permite acumular horas durante meses o incluso años, pudiendo usarse para períodos prolongados como licencias sabáticas o prejubilación.
La regulación se fija en convenios colectivos, con un límite de 8 horas diarias (extensible a 10 bajo ciertos criterios).
Implementado desde 1998.
Tras la reforma de 2017 puede acordarse:
Verbal (compensación en 30 días).
Individual (hasta 6 meses).
Colectivo (hasta 1 año).
Si no se compensan las horas en el plazo, deben abonarse como extras con recargo.
Permite jornadas atípicas o acumulativas, siempre que el promedio no supere 8 horas diarias o 48 semanales en ciclos de hasta tres semanas, según criterios del Tribunal Constitucional.
Fuente:Cronista








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