El Gobierno nacional envió un proyecto a la Cámara de Diputados que recorta el régimen de subsidios al gas previsto en la Ley de Zonas Frías, y solo los mantiene en la Patagonia, Malargüe (Mendoza), la Puna y en hogares vulnerables incluidos en la asistencia focalizada.
La iniciativa busca reducir el déficit fiscal y ordenar las cuentas del sistema energético, ya que sostiene que con el 7,5% que se cobra para financiar ese sistema de subsidios no alcanza a cubrir el régimen, y eso generó “la ruptura de la cadena de pagos a distribuidores y productores”.
Hasta el 2021 el subsidio solo alcanzaba a las zonas de la Patagonia, Malargüe y la Puna, pero luego se extendió a diferentes partes del país. Ahora el Ejecutivo quiere eliminarlo y solo dejarlo en aquellos lugares que sufren frio extremo y en las viviendas incorporadas en el nuevo esquema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), creado por decreto a fines de 2025.
De acuerdo a ese programa, solo pueden recibir ayuda los beneficiarios de ReNABap, veteranos de Malvinas, o aquellas familias que tienen un ingreso inferior a tres canastas básicas de un hogar tipo 2 (matrimonio con dos hijos).
“El objetivo es garantizar una adecuada segmentación no solo geográfica de los usuarios, sino también socioeconómica, conforme a principios de equidad, uso eficiente de los recursos públicos y responsabilidad fiscal”, destaca el Gobierno en los fundamentos del proyecto.
Otro punto clave es que se pagará sobre el precio del gas y no sobre el total de la tarifa. Además se le abonará a distribuidoras y sub distribuidoras de la cadena de cobros para anular el desacople entre la base de recaudación del Fondo y la obligación de pago.
La iniciativa crea un mecanismo para saldar las deudas de distribuidoras eléctricas con CAMMESA, acumuladas durante los períodos de emergencia tarifaria. Las empresas deberán desistir de todos los reclamos judiciales como condición para acceder a esa compensación.








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