La investigación abordó la llamada “doble carga” de la malnutrición, un fenómeno que combina exceso de peso y problemas de crecimiento en poblaciones vulnerables.
En el marco de las celebraciones por el Día Internacional de la Papa, la provincia de Mendoza tendrá su propuesta, denominada “Habemus Papas II”, que combina el desarrollo científico del producto con un encuentro gastronómico regional. El objetivo es fortalecer el…
Por qué Malargüe
Especialistas en nutrición coincidieron en que la realidad social y geográfica de Malargüe “influyó directamente en los hábitos alimentarios” y en el aumento del sobrepeso infantil, según informó el diario El Sol.
La licenciada en Nutrición Paola Navarro (Mat.339) explicó que existen patrones culturales muy ligados a la ruralidad y al clima frío del departamento. La profesional remarcó que predominan comidas más calóricas vinculadas al consumo de harinas, grasas y productos tradicionales adaptados a bajas temperaturas.
Aunque el departamento mantuvo una fuerte identidad ligada a la producción caprina y al consumo de chivo, la especialista advirtió que también creció la presencia de alimentos ultraprocesados, bebidas azucaradas y snacks. “Uno piensa que en zonas rurales la alimentación es más saludable, pero eso también fue cambiando”, sostuvo en diálogo con El Sol.

Foto: Agencia NA (Exactas UBA).
El clima frío y el sedentarismo
Otra de las variables que apareció en el análisis es el impacto del clima en la vida cotidiana de los chicos. La decana de la Facultad de Nutrición de la Universidad Juan Agustín Maza, Cecilia Llaver, explicó que las bajas temperaturas y las condiciones climáticas de Malargüe limitan muchas veces las actividades al aire libre.
“Es una zona muy pegada a la montaña, con mucho frío, nieve y viento Zonda, lo que puede hacer que los niños no salgan a jugar o no asistan a clubes”, indicó al diario El Sol.
Según la especialista, esa situación favorece el sedentarismo y puede explicar parte del incremento del sobrepeso infantil en el departamento.
Un problema social
La obesidad infantil, para los especialistas, ya no puede entenderse únicamente como una cuestión individual o familiar. “El niño no elige solo qué comer”, explicó Navarro, quien insistió en que el contexto social, económico y cultural termina condicionando la alimentación cotidiana.
Además, advirtió que muchas veces los alimentos más saludables son también los más caros, mientras que los productos ultraprocesados resultan más accesibles para gran parte de la población. “Hay una cuestión de salud pública y educativa que debe acompañar estos cambios”, afirmó al diario El Sol.
La obesidad infantil en Mendoza
Más allá del caso puntual de Malargüe, las especialistas aclararon que Mendoza replicó una tendencia nacional y mundial vinculada al aumento del sobrepeso y la obesidad infantil. Según recordó Cecilia Llaver, los últimos relevamientos provinciales muestran que alrededor del 42% de los niños mendocinos en edad escolar presentaron sobrepeso u obesidad.
Fuente: Diario El Sol.








WhatsApp us