Entre las homenajeadas se encuentran:
Estela Ramona Ortiz, conocida como “La Porota”, con una extensa trayectoria en la docencia y la formación educativa, destacándose como profesora, directiva y promotora del deporte como herramienta de inclusión social. Su vocación la llevó a continuar capacitándose incluso en la adultez, consolidándose también como emprendedora.
Susana María Quintana de Crescitelli, voluntaria del Hospital Carlos Saporiti, con 38 años de servicio acompañando a pacientes y familias. Su labor solidaria ha sido fundamental en la contención emocional dentro del ámbito hospitalario, además de su participación activa en la organización de voluntariado.
Ana Raquel Genco, docente con una destacada carrera educativa que incluyó roles como directora y una activa participación en la Asociación de Educadores Jubilados de Rivadavia, donde trabajó para fortalecer el espacio institucional de los docentes retirados.
Vilma Martin, licenciada en fonoaudiología, referente en inclusión y educación especial. Fue cofundadora de IRID, institución clave para la rehabilitación de niños con discapacidad en el departamento, y promotora de iniciativas como “Tardes de Feria”, que impulsa a emprendedores locales.
Alicia Elba Lucero, con una profunda vocación comunitaria, participó en la creación de espacios fundamentales para La Reducción, como el Club Defensores de Belgrano y la Asociación Civil Primavera. Además, impulsó proyectos vinculados a la agricultura familiar y el desarrollo social, y fue creadora del tradicional Festival de la Sopaipilla.
María Corina Anata, conocida como Nancy, con más de cuatro décadas de servicio en el ámbito educativo, social y pastoral. Desarrolló una intensa labor en instituciones educativas, espacios municipales y acciones comunitarias, incluyendo su trabajo en Cáritas y misiones internacionales. Su compromiso fue reconocido incluso en el ámbito eclesiástico, siendo una de las mujeres que accedió al ministerio laical del lectorado.
UN RECONOCIMIENTO AL COMPROMISO Y LA VOCACIÓN
Las historias de cada una de las mujeres distinguidas reflejan años de dedicación, esfuerzo y trabajo al servicio de la comunidad. Desde la educación, la salud, el voluntariado, la cultura y el desarrollo social, su aporte ha sido clave para construir una sociedad más inclusiva y solidaria.