El hecho comenzó con una publicación en Facebook que rápidamente generó preocupación entre los usuarios y encendió las alertas de las autoridades.
En las imágenes se observaba una camioneta Toyota Hilux en movimiento, con un bulto cubierto por una lona en su caja, desde donde sobresalían lo que parecían ser patas de un animal. La escena sugería un posible traslado ilegal de fauna, lo que motivó la intervención policial ante la sospecha de que se tratara de un guanaco, una especie protegida en Mendoza.
¿Cómo se inició la investigación por el presunto traslado ilegal de guanacos?
A partir del video viral, la División Investigaciones Integradas y Leyes Especiales, dependiente de la Dirección de Investigaciones de la Policía de Mendoza, inició una causa que quedó bajo la órbita de la Unidad Fiscal de Delitos contra el Medio Ambiente, los Animales y No Especializados.
Los efectivos lograron identificar el vehículo involucrado y comenzaron con tareas de inteligencia en el departamento de San Carlos. Estas acciones permitieron detectar dos domicilios vinculados al caso, donde se desarrollaban movimientos sospechosos.
Durante la vigilancia previa, los investigadores observaron un constante ir y venir de vehículos, lo que indicaba una posible actividad vinculada al almacenamiento y distribución de alimentos. En uno de los inmuebles se detectó la presencia de una camioneta con caja refrigerada, utilizada habitualmente para el transporte de productos alimenticios, y un camión frigorífico que operaba sin ningún tipo de identificación visible, lo que incrementó las sospechas.
¿Qué encontraron en los allanamientos realizados en San Carlos?
Con las pruebas reunidas, la Justicia autorizó los allanamientos en ambos domicilios. El primero de ellos se realizó en una vivienda del barrio El Portal II, donde los efectivos secuestraron dos teléfonos celulares que serán sometidos a peritajes para determinar posibles vínculos con la causa y establecer si existe una red de comercialización ilegal.
Sin embargo, el hallazgo más relevante se produjo en el segundo domicilio, ubicado en la intersección de calles Tucumán y Leopoldo Suárez. Allí funcionaba, sin habilitación visible, un depósito clandestino de almacenamiento de alimentos.
En el lugar, la Policía encontró tres cámaras frigoríficas que contenían una gran cantidad de mercadería en condiciones sanitarias deficientes. El operativo permitió el decomiso de un total de 2.193,9 kilos de productos, entre los que se encontraban carne vacuna, carne porcina, pollo, embutidos y lácteos.
¿Por qué es grave el almacenamiento de alimentos en condiciones irregulares?
El almacenamiento y la distribución de alimentos sin los controles sanitarios correspondientes representan un riesgo directo para la salud pública. La falta de habilitación, trazabilidad y condiciones adecuadas de conservación puede derivar en la proliferación de bacterias y enfermedades transmitidas por alimentos.
En este caso, la magnitud del secuestro pone en evidencia la posible existencia de un circuito clandestino de comercialización que podría haber abastecido a distintos puntos de la región.
Además, la presencia de personas vinculadas al rubro cárnico en el lugar refuerza la hipótesis de que no se trataba de un hecho aislado, sino de una actividad organizada que operaba al margen de la normativa vigente.
¿Qué pasa con la causa por maltrato animal?
Si bien el operativo se originó por una denuncia vinculada al presunto traslado ilegal de guanacos, la investigación continúa para determinar si efectivamente hubo faena o caza de esta especie protegida.
El guanaco es un animal autóctono cuya protección está contemplada por la legislación provincial, por lo que cualquier actividad ilegal vinculada a su captura o comercialización puede derivar en sanciones penales.
Por estas horas, los investigadores analizan los teléfonos secuestrados y otros elementos recolectados durante los allanamientos, con el objetivo de reconstruir la cadena de hechos y establecer responsabilidades.
Un caso que expone múltiples irregularidades
El procedimiento en San Carlos no solo puso el foco en un posible delito ambiental, sino que dejó al descubierto un grave problema vinculado a la seguridad alimentaria. La combinación de ambas situaciones convierte al caso en un hecho de alta preocupación para las autoridades.
Mientras avanza la investigación judicial, no se descartan nuevas medidas ni imputaciones, en un expediente que podría ampliarse a medida que surjan nuevas pruebas.











