El voto del senador Martín Rostand volvió a sacudir el escenario político mendocino y dejó más dudas que certezas dentro de la oposición. El legislador sanrafaelino, que durante años construyó un discurso crítico contra el gobernador Alfredo Cornejo y la vicegobernadora Hebe Casado, terminó siendo clave para que el oficialismo consiguiera la mayoría especial necesaria para avanzar con la modificación del artículo 197 de la Constitución Provincial, proyecto que habilita la incorporación de la Autonomía Municipal.
La decisión generó sorpresa incluso dentro del propio radicalismo. Más de un senador oficialista recordó que Rostand llegó a la Legislatura de la mano de La Unión Mendocina, el espacio que intentó disputarle el poder a Cornejo y terminó derrotado en las últimas elecciones provinciales.
Sin embargo, el dirigente del PRO terminó acompañando al oficialismo en una votación determinante y eso despertó todo tipo de especulaciones políticas.
Dentro del peronismo fueron todavía más contundentes. Un legislador del sur mendocino aseguró que “el voto de Rostand fue el que terminó garantizando la mayoría especial que necesitaba el cornejismo” y deslizó, con ironía, que “cuando alguien se queda solo en política, siempre aparece alguien dispuesto a contenerlo”.
La jugada dejó expuesto el aislamiento político del senador sanrafaelino, que en los últimos meses fue perdiendo volumen dentro del espacio opositor que integraba y hoy aparece cada vez más cerca del oficialismo provincial.
En los pasillos legislativos muchos ya hablan de un acuerdo político silencioso y no pocos se animan a proyectar un posible futuro del senador dentro de la estructura provincial una vez finalizado su mandato, que todavía tiene dos años por delante.
En la política mendocina nadie se sorprende demasiado: las críticas de ayer muchas veces terminan convertidas en alianzas de conveniencia.








WhatsApp us