El Gobierno de Mendoza dispuso la cesantía del médico Pedro Martín Seput, profesional que se desempeñaba en el Hospital Malargüe, mediante el Decreto 103 firmado por el gobernador Alfredo Cornejo y el ministro de Salud, Rodolfo Montero.
La medida pone fin a un extenso sumario administrativo iniciado tras una serie de hechos graves que no solo vulneraron normas éticas de la profesión médica, sino que también derivaron en causas judiciales penales.
Según detalla el decreto oficial, uno de los episodios investigados ocurrió durante una jornada de guardia, cuando el profesional llegó con más de dos horas de demora y en un aparente estado de ebriedad que le impedía cumplir correctamente sus funciones.
La situación se agravó aún más por un incidente protagonizado con una enfermera del establecimiento, hecho que dio origen a una causa penal caratulada como abuso sexual simple.
Uno de los puntos centrales de la resolución fue el rechazo al pedido de la defensa para suspender el sumario administrativo hasta que quedara firme la sentencia penal. El Ejecutivo provincial sostuvo que la vía penal y la administrativa son independientes y que ambas pueden avanzar por separado.
Desde el Gobierno remarcaron que, aunque el médico interpuso un recurso de casación ante la Suprema Corte por su condena penal, el sumario evaluó conductas que por sí mismas constituyen faltas graves al régimen laboral y ético de los profesionales de la salud.
La expulsión fue respaldada por dictámenes del Instructor Sumariante y del Consejo Deontológico Médico, que recomendaron aplicar la sanción máxima. Si bien la Junta de Reclamos había sugerido esperar la resolución judicial definitiva, el Ejecutivo avanzó con la cesantía al considerar suficientes las pruebas reunidas.
Además, el decreto ordena notificar la sanción a la Oficina de Investigaciones Administrativas y Ética Pública.
En 2024, Pedro Martín Seput fue condenado a 2 años de prisión en suspenso y 6 años de inhabilitación profesional por la falta de asistencia durante el traslado de la niña Ailyn Cruceño Vergara, de 4 años, quien murió cuando era derivada desde Malargüe hacia San Rafael.
La menor falleció el 26 de septiembre de 2017. Inicialmente había sido atendida en un consultorio particular, donde recibió un diagnóstico erróneo de gastroenteritis pese a presentar fiebre, vómitos y dificultad respiratoria.
Al día siguiente ingresó al Hospital Malargüe, donde otro médico detectó un severo cuadro de neumonía en el pulmón derecho y ordenó un traslado urgente a San Rafael con guardia médica.
Sin embargo, Seput, que estaba de guardia pasiva y debía acompañar la derivación, no se presentó. La ambulancia salió sin médico a bordo y Ailyn sufrió un paro cardiorrespiratorio a la altura de la Cuesta de los Terneros, falleciendo sin recibir la asistencia necesaria.








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