El gasto mensual en alimentos y bebidas para una familia tipo alcanzó en Mendoza los 807 mil pesos, una cifra que refleja con claridad el peso creciente del costo de vida sobre los ingresos de los hogares. Si bien la provincia no se encuentra entre las más caras del país, los precios del supermercado continúan ejerciendo una fuerte presión sobre el presupuesto familiar.
Durante diciembre, llenar el changuito del súper en Mendoza demandó ese monto, según un relevamiento nacional que analizó el valor de una canasta básica de alimentos y bebidas en todo el territorio argentino. El estudio pone en evidencia cómo el aumento sostenido de los precios impacta directamente en el consumo cotidiano.
El informe, titulado “El changuito federal” y elaborado por la consultora Analytica, estimó el gasto mensual de una familia tipo —compuesta por dos adultos y dos menores— en alrededor de 807 mil pesos en la provincia durante diciembre de 2025.
Para el relevamiento se tomaron productos idénticos en marca, presentación y cantidad en todas las provincias, con el objetivo de representar una compra mensual habitual de un hogar de clase media.
En la comparación nacional, Mendoza se ubicó en un nivel intermedio. Las diferencias entre provincias superaron los 100 mil pesos entre los extremos del ranking.
Las provincias patagónicas encabezaron los valores más elevados, con Santa Cruz a la cabeza, donde el changuito rozó los 890 mil pesos. En el otro extremo, Formosa registró el menor costo, con poco más de 783 mil pesos.
Uno de los indicadores más relevantes es la relación entre el costo del supermercado y los ingresos. En Mendoza, el salario promedio ronda los 1.250.000 pesos, lo que convierte al gasto en alimentos en una porción cada vez más significativa del ingreso mensual.
A diferencia de las provincias patagónicas, donde los salarios suelen ser más altos y compensan en parte los mayores precios, en Mendoza el equilibrio resulta más ajustado y el changuito absorbe una mayor parte del presupuesto familiar.
El informe señala que el costo de vida no depende únicamente del valor nominal de los alimentos. En regiones como el NEA, donde los salarios son más bajos, el gasto en supermercado puede representar casi un tercio del ingreso familiar, afectando con mayor intensidad el poder adquisitivo.
También influyen los hábitos de consumo, ya que en algunas provincias predominan las compras en supermercados, mientras que en otras tienen mayor peso los comercios de cercanía.
Durante diciembre, los aumentos más significativos del changuito se dieron en:
San Juan: 3,9%
Salta: 3,7%
Buenos Aires: 3,5%
En contraste, Formosa mostró la suba más moderada, con un incremento del 1,3%.
Dentro de la canasta, las carnes fueron las que más empujaron los precios:
El asado aumentó entre 10% y 15%.
La carne picada registró subas de entre 4% y 8%, con mayores picos en la Patagonia.
Las galletitas de agua también mostraron incrementos generalizados, de entre 3% y 6%.








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